Inhalt
| Nuevo traspiés para la alondra de dupont |
|
|
|
| Escrito por José Antonio Cañizares Mata | |
| Thursday, 05 de July de 2007 | |
|
Otra amenaza vuelve a hacer que una población de nuestra alondra más escasa, la ricotí, pueda desaparacer. El pasado miércoles, tuvimos la suerte Chobal y yo de pasar un mañana con Vicente Garza, uno de los mayores expertos de España de este escasísimo y caprichoso ave, la alondra ricotí o alondra de dupont (Chersophilus duponti). Visitamos una población que recientemente se había encontrado en Hoya Gonzalo, distinta a la que ya se conocía también en este pueblo. Fue precisamente, cuando fuimos a visitar ésta última población de la que hablo, cuando pudimos comprobar que volvía a estar en peligro tras salvarse de la colocación de tres aerogeneradores de un parque eólico.
Camino en desuso y estrecho. Nótese ahora la anchura del camino.
Habían arreglado el camino. Para quien no esté familiarizado con estas cosas pensará que arreglar un camino no es malo. Efectivamente, no es negativo, pero cuando ensanchan un camino un par de metros, lo dejan sin piedras y cojonudo para ir con un coche a toda leche, por un hábitat en el que vive una alondra de delicada ecología y tan escasa, esto puede resultar la condena hacia la extinción. Y no exagero. Este camino no lo utilizaba casi nadie, pues lo he podido comprobar. Está en una zona que no pilla de paso hacia ningún lado, y era un camino encaminado a su desaparición. Pero ahora lo han arreglado y lo peor es que seguramente lo van a utilizar ahora más gente. Sobre todo los encargados del mantenimiento del nuevo parque eólico que seguramente utilicen este camino y atajen para ir de una alineación a otra. Es bien sabido que esta gente no respeta los caminos y siempre van con exceso de velocidad (lo podéis comprobar). Logramos que no pusieran 3 molinos, logramos también que no arreglaran este mismo camino con anterioridad, pero esta vez no hemos conseguido pararlo.
El camino produce molestias y pérdida de hábitat para la alondra y otras aves como la ganga, el sisón, el bisbita campestre o la terrera marismeña.
Informaremos a la administración competente para que tome cartas en el asunto, aunque me temo que el daño ya está hecho. Sólo nos queda esperar que el camino siga en desuso. Las alondras de dupont siguen estando amenazadas, cada vez más. En nuestras manos está el salvarlas de una extinción local, que de seguir por estos cauces, va a resultar inminente e irreparable. |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|







