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El valor del árbol autóctono PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Jesús Charco   
Monday, 09 de July de 2007

El valor del árbol autóctono

 

Jesús Charco

 

El pasado día 23 de junio se celebró en Barcelona el I Encuentro Internacional de Amigos de los Árboles, organizado por la empresa Maderas Nobles de la Sierra del Segura y su Fundación “Más Árboles”. Su objetivo declarado era lanzar la idea de plantar 100 millones de árboles en España. A su llamada acudió Al Gore (que impartió su magistral conferencia sobre el cambio climático), Cristina Narbona (Ministra de Medio Ambiente), Vandana Shiva (Premio Nobel alternativo), varios políticos catalanes (Alcaldesa accidental, Consejero de Medio Ambiente, ...), Juantxo Uralde (presidente de Greenpeace), Joaquín Araujo y otras personalidades preocupadas por los árboles, los montes y el Medio Ambiente en España. El encuentro fue un éxito.

 

Ciertamente, lo ambiental vende. Eso es bueno, pero en las mesas redondas del encuentro, ya desde la primera ponente, de la SEO, el de Greenpeace defendiendo los bosques nativos, luego ARBA, defendiendo lo autóctono, quedó claro que no podemos caer en la tentación de priorizar la plantación masiva de árboles, salidos de no se sabe donde, mientras nuestros últimos montes naturales (bosques y matorrales) están siendo arrasados a veces incluso por la propia administración por ejemplo para que no se quemen o para alimentar centrales de biomasa. Hay una gran necesidad de bosques naturales maduros, y eso sólo se consigue cuidando los jóvenes.

Desde el aire y en los mapas las zonas arboladas se ven verdes, si, y hace bonito y ecológico, pero al entrar vemos que apenas queda biodiversidad, las labores forestales de limpieza se encargan de eliminarla. Los matorrales, esos que tanto se desprecian, protegen muy bien al suelo de la erosión y acumulan una impresionante carga de biodiversidad. Además favorecen el desarrollo de jóvenes árboles (protegiéndolos del ganado, de la insolación, etc ). Los matorrales de hoy suelen ser los bosques del mañana, pero si los eliminamos, ¿que habrá mañana?, ¿árboles exóticos alineados?.

 

arboles1

Pinar de repoblación perfectamente “limpiado” en 2007 para que no se queme. Estaba siendo “invadido” por el monte natural: un matorral de jaras, romeros, enebros y encinas que, en algunas zonas, superaban ya la altura de los pinos. El ingeniero responsable decidió que lo importante eran los pinos plantados y ordenó eliminar el resto.  Así, nunca habrá bosques maduros. 

Pero la solución al deterioro forestal de España no pasa necesariamente por plantar árboles. Aunque esto está bien, muy bien, pero siempre y cuando se haga con especies autóctonas de la parcela donde se van a plantar. El esfuerzo que entre todos tenemos que hacer es el de la conservación de los montes naturales. En las plantaciones, aunque sean bienintencionadas, con frecuencia es peor el remedio que la enfermedad. Es tremendo, pero nadie parece querer darse cuenta del daño que están haciendo a los genotipos de árboles locales la introducción de todo tipo de árboles exóticos (y exótico no es que venga de Singapur, puede serlo también aunque venga de Teruel o de la comarca vecina). Visto así, casi todos hemos plantado árboles exóticos, no autóctonos y no nos gusta que nos digan que, con la buena intención que teníamos, lo estábamos haciendo mal. Pero es así. No basta con plantar un árbol, tiene que ser un árbol autóctono de la parcela a plantar, sólo así, recuperando la naturaleza, le estaremos ayudando. Lo contrario es invadir un territorio con nuevas especies, condenando al monte natural a su peor destrucción, el olvido.

 

Las empresas que se dedican a plantar árboles como inversión, realizan un legítimo negocio, pero como el que planta olivos. No más. No confundamos términos y llamemos a cada cosa por su nombre.

arboles2 

En esta imagen puede verse como el vergonzoso Programa de “Reforestación” de Tierras Agrarias ha creado esta plantación de encinas alineadas en La Mancha, como si de un viñedo se tratara. Se están creando miles de “reforestaciones” así en toda España. ¿Serán así las nuevas arboledas españolas? ¿Y nos querrán hacer creer que son bosques?. ¡¡¡ Lástima de dinero público !!!.


Hay que priorizar la conservación a ultranza de los pocos bosques y matorrales naturales que todavía nos quedan., con toda su biodiversidad (la mayor de Europa). Los políticos deben preocuparse por esto y dejar de hacerse tanta foto plantando árboles, mientras, sus servicios técnicos forestales “limpian”, eliminan, los futuros bosques naturales.

 

Al analizar todo lo que rodea a los incendios forestales desde una perspectiva general, sin prejuicios, lo primero que se observa es que el presupuesto de miles de millones de euros para evitar y apagar incendios crece cada año y, cada año, paradójicamente, sigue habiendo múltiples incendios.

 

La política antiincendios no debe basarse nunca en la limpieza de montes, en esa falsa creencia de que los incendios se apagan en invierno. Un bosque no puede ser una fila de árboles limpios, con suelo desnudo, sin biodiversidad y sin apenas valor para retener suelo y humedad. No hay que destruir los montes para que no se quemen.  Tampoco hay que multiplicar continuamente los fondos destinados a la prevención, extinción y compensación de incendios forestales. Con ello se esta generando una auténtica economía del fuego en la que a veces lo más importante parece ser que siga habiendo incendios. No son la maleza del bosque ni el abandono del medio rural la principal causa de los incendios, como se quiere hacer ver (a veces de forma bienintencionada), es una mezcla de negligencia e intencionalidad y contra esto es contra lo que hay que luchar. Pero más que las administraciones ambientales, el Ministerio del Interior, a través de la mejora en la dotación de personal y medios de la Guardia Civil y de los tribunales de justicia. Este debe ser el principal frente de choque para el problema de los incendios forestales. Hay que equiparar penalmente al incendiario con el terrorista (de hecho casi todos los años mueren personas en incendios intencionados).

 

En los montes lo que hace falta es más Guardia Civil, con más medios, y menos cuadrillas destruyendo montes en labores de "limpieza", que entre los incendios y las limpiezas para que no haya incendios, nos están dejando los campos españoles muy, pero que muy limpios.


No engañemos más a los niños llevándolos a plantar árboles si antes no les inculcamos que el auténtico valor está en los bosques y matorrales naturales, el verdadero tesoro que entre todos tenemos que cuidar.

 

Y si lo que se pretende es hacer actividades en la Naturaleza y salir en la foto, pues a identificar especies, que es apasionante y siempre se queda la gente con la boca abierta por la gran cantidad que hay (entre plantas y animales) y sus problemas. Puestos a plantar árboles, que más interesante y pedagógico que salir el campo, conocer a los propietarios rurales, pedirles permiso para andar en sus tierras, establecer un respeto y amistad mutuos, identificar especies autóctonas y recoger sus semillas que luego, una vez germinadas, plantaremos en forma de arbolito en ese mismo campo.

 

Educación ambiental seria YA.

 
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